Por el amor de una Tweed...

La primera lana de La Maison Bisoux de la que me enamoré fue una Tweed en color rosa, preciosa, preciosa... Recuerdo que la compré pensando en hacer amigurumis, como siempre ^^U

Ángela me aconsejó lavarla primero si la iba a usar para ello, para eliminarle ese aceite especial que le ponen cuando la hilan y que a mí me atrae tanto por su olor. Eso hice, con mucho cuidado, buscando que se afieltrara un poco y se quedará esponjosa. A los días nació un gumosito al que le tengo muchísimo cariño y que preside uno de mis estantes favoritos del tallercito: Ángelo.
La textura que conseguí para Ángelo me gustó tanto que volví a hacerme con algo más de aquella Tweed pensando en hacerme algo para mí. Le dí mil y una vueltas hasta que este verano se me ocurrió tejerme un cuello sencillo, a ganchillo.
El patrón lo encontré en Ravelry, es el Fandango Cowl de Heather Walpole, y lo terminé tan tan tan rápido y quedó tan bonito que decidí tejer otros dos para las peques (aunque para ellas con Katia Alaska para que aguantara el trote de ponerselo todos los días para el cole).

Confieso que ha sido el cuello que más me he puesto este invierno, la lana es absolutamente maravillosa, me encanta el color y la textura y es taaaan abrigadito. A veces las cosas sencillas son las más bonitas, ¿a que sí?

¡Os dejo un millón de besos!

5 comentarios:

  1. Es precioso y el color tambien me gusta mucho .
    Besos !!

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  2. Te ha quedado precioso el osito, me encanta. Yo soy fan de los cuellos, los uso todos los días. Un besote!

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  3. Qué bonito el cuello! Me encanta esta lana y el color :) Monísimo también el osito. Un beso!

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  4. Que preciosidad madre mía¡¡¡

    Oye, una preguntita ¿Cómo afieltras los ovillos de lana? Tengo unos ovillos de lana pura que no me irían mal afieltrarlos...

    Es un gusto pasar por tu blog =)

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