¡La magia de los ovillos!

Todo empezó con un ovillo...
¿Acaso no empieza todo así? 


He hecho muchos unicornios en estos años pero que te propongan tejerlo en los colores que más te gustan a ti fue el paso para poder usar este ovillo de Katia Candy que tenía guardado. 

Desde que lo vi por primera vez supe que era perfecto para ello, tan multicolor, con colores pastel que van desde el blanco, el vainilla, el verde claro hasta el rosita, el lila, el celeste.. 

Me encantan los unicornios blancos con el pelo de arcoiris ¿No es así cómo nos lo imaginamos todos? 




Por supuesto, no todo el encargo era así de fácil.
Había dos condiciones más: tenían que tener movilidad (De ahí que las patas puedan doblarlas y se puedan poner en varias posiciones) y debían de ser madre e hija.



No es nada fácil aumentar el tamaño de un amigurumi cuando ya tienes un patrón que te va bien y conseguir que quede igual.
No es nada fácil si además tienes que usar el mismo grosor de hilado y no puedes tirar del truqui de usar un algodón más grueso.

Llené una hoja entera de cuentas, números y tachones y cuando ya iba por la mitad no sabía ni cuántos puntos ni cuántas vueltas llevaba...

Aumentar proporcionalmente de tamaño un patrón es el mal. Y algún día os hablaré de ello.



Por ahora me conformo con saber que lo conseguí y que quedaron justo como me los imaginaba ¡Y ahora además hay dos tamaños disponibles si tú también quieres uno!

¡Ya puedes hacerte con ellos en la tienda online!


4 comentarios:

  1. te quedaron genial. me imagino la hoja, jejeje. además de tachones, harìas muchas reglas de tres, para aumentar el patrón.
    Me gusta mucho la lana de la melena.

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  2. Los esfuerzos y disgustos del proceso,se olvidan cuando el resultado es simplemente, perfecto!
    Lo que con un ovillo empieza, bien acaba😜
    Muaks!

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  3. Son preciosos, te han quedado perfectos 😍😍😍

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