Cómo ponerle precio a tus amigurumis

¡Ahí te he pillado! ¿A que sí?

Seguro que alguna vez te has encontrado en la situación de tener que poner precio a lo que haces y sentir que estabas matando a alguien. A mí me entraban y me siguen entrando sudores fríos.

El tema dinero siempre nos hace sentir incómodos, pero por desgracia hay que hacerle frente sobretodo si te dedicas o estás pensando en dedicarte profesionalmente al mundo del ganchillo y los amigurumis.

Es sumamente importante que no caigas en los errores más comunes, como fijar un precio en base a los de los demás, bajarlo para conseguir más ventas (esto es contraproducente y destructivo), no tener en cuenta todos los gastos o no incluir tu tiempo...

He querido dejarte estos 7 puntos que te ayudarán a ponerle precio a tus amigurumis sin perder dinero:

1) Calcula bien los materiales
¿Sabes cuánto te cuesta hacer un amigurumi? 
A menos que seas una persona muy minuciosa seguro que si te haces esta pregunta tu respuesta va a ser rápida y poco pensada, y me aventuro a decir que además será igual al coste del hilado principal que hayas usado... ¡Error!

Y es que tendemos a obviar todos los demás materiales, porque pueden parecer poca cosa.
No es sólo el precio del ovillo que mas hayas usado, también habrá más colores de hilado, ojos de seguridad, relleno, etc...

Tómate tu tiempo, hazte una tabla y apunta con detalle todo lo que hayas utilizado en la creación de ese amigurumi, la cantidad de cada cosa, el precio de compra y el precio real de lo que hayas gastado.
Te aconsejo que te hagas con una báscula de cocina porque te va a tocar pesarlo casi todo.

2) Tu tiempo también vale 
¿Sabes cuánto tardas en hacer un amigurumi?
Para mí sin duda esta es la parte más importante.
Tejer es un TRABAJO. Con todas sus letras y en mayúscula. A ver si así nos lo creemos más...

Si lo tuyo es por hobby o vas a seguir pensando que lo es, no podrás dedicarte nunca a ello de manera profesional, no valorarás el tiempo ni el esfuerzo que supone y malvenderás tus creaciones.

Los amigurumis no se tejen solos, no se diseñan solos. Tu tiempo tiene mucho valor y no debes menospreciarlo. Es vital que sepas cuánto tardas en cada uno de ellos y que le pongas precio a tu hora de trabajo. Un precio justo.

Así que coge tu móvil, pon el cronómetro y anota cuánto te lleva hacerlo de principio a fin, desde el primer anillo mágico hasta terminar el último detalle del montaje.

3) Dale valor a tu diseño
¿Sabes lo que vale tu marca?
Hacer tus propias creaciones tiene un plus de los gordos.
Defines tu estilo, aportas algo original, te diferencias de tu competencia y aprendes a valorarte por encima de tus habilidades tejedoras. Estás haciendo marca.

Y eso se traduce en que estás vendiendo un producto diseñado por ti, no tu destreza tejiendo. Esa es la mayor diferencia entre vender amigurumis creados por ti o vender amigurumis de otros autores.

Y eso conlleva un coste que debes añadir al precio de tus creaciones.
Evidentemente el tiempo que lleva tener una idea, hacer un boceto, tejer y destejer, comprobar el patrón, darle los detalles finales, hacer los cambios necesarios... Todo eso que incluye el proceso de diseño y creación tiene que verse reflejado de alguna manera en el precio.

4) Los otros gastos en los que nadie cae: 
¿Sabes qué más gastas cuando haces un amigurumi? 
Cuando trabajas desde casa es difícil muchas veces darse cuenta de que estamos usando recursos que no contamos, como la luz, el wi-fi, la calefacción en invierno, el portátil u ordenador, el móvil, la cámara de fotos...

Todo ello es un gasto peliagudo de calcular. Pero ahí está...
Igual que cuando compras agujas laneras, ganchillos, marcadores, tijeras u otras herramientas que también tienen su desgaste por uso cada vez que tejemos.

Y luego vienen los gastos administrativos como la couta de autónomos, el recibo de la gestoría, el mantenimiento de la web, del dominio, de la tienda online... e incluso los gastos derivados de la publicidad y el marketing como poner anuncios en Facebook o en Instagram, etc...

Sí, es un dolor de cabeza de los buenos. Una opción para tenerlos en cuenta es anotar mensualmente qué gastos tienes de este tipo y contemplar una cantidad fija que añadir al precio de cada amigurumi que vayas a vender en ese mes.

5) Cuenta también con el envío y el packaging:
¿Sabes qué cuesta enviar bien bonito tu amigurumi?
Ninguno queremos pagar gastos de envío.
Ni tú, ni yo, ni los clientes. Pero no por ello debes malbaratarlos o ajustarlos tanto que acabes perdiendo dinero...

Utiliza esa báscula de cocina del punto 1 para pesar bien tus amigurumis y poder ponerles un precio adecuado de envío. Por un par de gramos, en Correos puedes perder casi 2€ por pasar de un tramo a otro.
Y mucho menos debes obviar todos los gastos que hay alrededor de un bonito packaging.
Ten en cuenta qué valen las cajas, los sobres, el papel de seda, la bolsa decorada o de tela dónde van a ir, las tarjetas o etiquetas que adjuntes, el baker twine, las pegatinas, las ramitas de lavanda...
Todo lo que incluyas a la hora de empaquetar bonito un amigurumi tiene un coste. No lo olvides.

6) Lo que tú te ganas
¿Sabes cuánto vas ganarle a tu venta?
Si ya sabes cuánto te cuesta diseñar, tejer y presentar bien bonito tu amigurumi, toca saber cuánto vas a ganarle.

Porque desde luego no puedes venderlo por el precio de coste, hay que sacar un beneficio.
Ese beneficio puede ayudarte a cubrir esos otros gastos que no se tienen en cuenta del punto 4, reinvertirlo en materiales y herramientas nuevas, en cursos para seguir avanzando, en diseño gráfico para mejorar tu web o tu branding, en delegar ciertas acciones... En definitiva, en seguir creciendo y creando.

Sin beneficio, tu negocio no sólo no es rentable sino que no podrás sostenerlo mucho tiempo.

Hay muchas fórmulas para calcular cuánto debe de ser pero yo siempre he pensado que es algo personal y depende de nuestros objetivos y necesidades.

7) No te olvides del IVA ni de las comisiones
¿Sabes qué te cuesta vender un amigurumi?
Vender de manera profesional implica cumplir con tus obligaciones fiscales y tendrás que tener en cuenta que debes añadir un 21% de IVA para ventas en España (Penísula y Baleares) y UE.

No hacerlo te hará perder el 21% del precio que hayas fijado. Por esa razón, yo siempre recomiendo hacer todos los cálculos necesarios del punto 1 al 6 para saber cuál sería tu "base imponible", es decir el precio base, inamovible, que debes conseguir para ti, para cubrir compras y gastos y sacar beneficio.

A esa base es a la que debes añadirle el 21% de IVA.

Aunque tienes que tener en cuenta siempre que antes de hacerlo debes de tener contempladas otras cosas como las comisiones de venta si tienes tienda en plataformas como Etsy o Dawanda y la de Paypal si tienes activado ese método de pago. Y haberlas añadido también a tu precio base.

Y esto es sólo el principio...
He querido abordar sólo los principales puntos en los que solemos tener más resistencia o problema a la hora de poner precio a lo hecho a mano pero el proceso es más minucioso y tendrás que afrontar otros puntos antes de fijar un precio definitivo con el que te sientas cómoda.

En Internet tienes muchos post y vídeos dedicados a ello, como por ejemplo el último que publicó antes de ayer The Craft Academy, que ahonda mucho más en todo lo que hay que tener en cuenta.

Pero poner precio es sólo la punta del iceberg.
Sé que hay muchas más dudas y cuestiones que nos asaltan cuando decidimos o estamos decidiendo dar el paso y emprender. Muchas veces me escribís pidiéndome consejo o guía porque la verdad es que estos temas siempre confunden y asustan...

Así que pronto habrá algunas entradas más como ésta en las que espero poder ayudaros a arrojar un poco de luz sobre ellos. ¿Os gusta la idea?

6 comentarios:

  1. Gracias por el artículo, desde "Con G de Ganchillo" te sigo en todo lo que haces. Besos desde Valencia

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  2. Muy buen post, aquí en Latinoamérica la gente regala sus creaciones hechas a mano y eso hace que sea muy difícil competir con otras marcas. Pero poquito a poquito se va generando conciencia. Saludos.

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  3. Muchas gracias por el artículo. Viene muy bien saber y tener en cuenta todos los puntos que has descrito 😊 Por cierto, preciosos todos tus trabajos ❤

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  4. Qué razón llevas!!! Y luego vendrán a reprochar que tu precio es muy elevado, que fulanita se lo cobra más barato... Y como siempre les digo: "si quieres te doy unas clases y aprendes tu misma".

    Me viene como anillo al dedo, porque llevo una temporada en la que veo precios tan, tan bajos, que de verdad me he llegado a preguntar si estaba haciendo lo correcto.

    Ni ganitas tenía ya de tejer, con eso te lo digo todo. Gracias por volver a revivir esa llama de esperanza!!

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  5. Me encanta el artículo, la cuestión es, dentro de una plataforma de ventas, una se deja guiar por el precio global, es decir, ya no puedo cobrar el doble que los demás, y eso hace que se abaraten los precios, y así no se puede trabajar porque si yo al final tengo 10 euros de beneficio en cada muñeco, cuantos tengo que hacer para que me sea rentable... 800?, no es algo real, es imposible, porque entre cuota de autónomos, y demás gastos tienes unos 500 euros fijos, más luego ponte un sueldo.. 300 euros?, yo no concibo esto, estoy muy, muy, defraudada y muy cabreada porque en este país, no se le da una oportunidad al emprendedor, pero no solo por parte del gobierno, si no por parte de los mismos artesanos qye tiran precios y devaluan el trabajo.
    Vaya rollo que te soltado, pero pienso que es verdad, y yo estoy a punto de tirar la toalla 😢😢😢.Un beso 😘

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